Cómo montar un escritorio de home office cómodo
No necesitas gastar mucho. Con unos pocos ajustes en altura, postura y orden, trabajar desde casa se nota bastante más llevadero.
1. Empieza por la altura de la pantalla
Lo habitual es que la parte superior de la pantalla quede aproximadamente a la altura de los ojos, para no inclinar el cuello hacia abajo durante horas. Con un monitor se ajusta fácilmente. Con un portátil, la pantalla queda baja: ahí ayuda un soporte elevador junto con teclado y ratón externos.
2. Siéntate de forma que el cuerpo no trabaje en contra
- Pies apoyados en el suelo (o en un reposapiés).
- Rodillas y codos en ángulos cómodos, cerca de los 90°.
- Espalda apoyada en el respaldo, hombros relajados.
- Teclado y ratón a una distancia en la que no estires los brazos.
3. Haz sitio: menos objetos, más foco
Deja sobre la mesa solo lo que usas a diario. Un soporte con espacio debajo, una bandeja o un organizador de cables evitan el desorden visual, que también cansa.
4. Cuida la luz
Intenta que la luz natural entre de lado y evita reflejos en la pantalla. Si trabajas de tarde o de noche, una lámpara de escritorio de luz cálida ayuda a no depender solo del brillo del monitor.
5. Muévete
Ninguna postura es buena durante ocho horas seguidas. Levántate cada cierto tiempo, estira y cambia de postura. Es el hábito más barato de todos.
Esta guía es información general y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tienes molestias persistentes, consúltalas con tu médico o fisioterapeuta.